Finalizada la EMDRAA SYDNEY 2026 conference
La formación se desarrolló del 29 de abril al 2 de mayo, incluyendo el 1 de mayo la sesión "Cuando el control sustituye a la seguridad: una perspectiva del EMDR sobre el TOC y el trauma complejo", impartida por Dolores Mosquera
4/14/2026


Del 29 de abril al 2 de mayo de 2026 tuvo lugar la conferencia EMDRAA en Sídney, un encuentro internacional centrado en el avance clínico y teórico del EMDR. En este contexto, el 1 de mayo se presentó la ponencia “Cuando el control sustituye a la seguridad: una perspectiva del EMDR sobre el TOC y el trauma complejo”, impartida por Dolores Mosquera.
La sesión abordó cómo, en la práctica clínica, los síntomas obsesivo-compulsivos suelen aparecer como motivo principal de consulta, ocultando en muchos casos un trasfondo de experiencias relacionales adversas y trauma complejo no resuelto. A través de un caso clínico, se expuso cómo un trastorno obsesivo-compulsivo inicialmente conceptualizado como primario puede entenderse, en realidad, como una manifestación secundaria de dificultades vinculadas al desarrollo, el apego y la historia relacional del paciente.
Desde el modelo de Procesamiento Adaptativo de la Información (AIP), se planteó que estos síntomas pueden funcionar como intentos desadaptativos de regulación emocional y control, asociados a redes de memoria almacenadas de forma disfuncional. La evolución del caso permitió pasar de un enfoque centrado en los síntomas a una conceptualización más amplia basada en la historia vital, identificando experiencias clave relacionadas con la invalidación emocional, la falta de protección y las dificultades en la construcción de la identidad.
El abordaje terapéutico mediante EMDR se centró en el reprocesamiento de estas experiencias traumáticas relevantes, lo que dio lugar a una disminución significativa de la sintomatología obsesivo-compulsiva como efecto secundario. Paralelamente, se observaron mejoras en la regulación emocional, el autoconcepto y la integración de la identidad personal.
La presentación subrayó la necesidad de comprender los comportamientos obsesivo-compulsivos como estrategias de regulación emocional vinculadas a experiencias no procesadas, abriendo la puerta a intervenciones más profundas y sostenidas en el tiempo.
