Trabajo con la violencia familiar y doméstica mediante la terapia EMDR

Los días 31 de marzo y 1 de abril de 2026, Dolores Mosquera impartirá una formación especializada sobre violencia familiar y de pareja, un desafío clínico complejo donde muchas personas, aunque conscientes del daño que reciben, tienen dificultades para abandonar relaciones abusivas o repetir patrones nocivos. La formación ofrece herramientas avanzadas para comprender estas situaciones, integrando el abordaje del trauma con la aplicación del EMDR para facilitar tanto la estabilización emocional como el procesamiento terapéutico del trauma complejo.

3/26/2026

Comprender la complejidad de la permanencia en relaciones abusivas

Las dificultades para abandonar relaciones abusivas suelen estar vinculadas a procesos psicológicos y relacionales complejos, como:

  • Bloqueos emocionales que dificultan la toma de decisiones y la autoafirmación.

  • Sentimientos de culpa y atribución inadecuada de responsabilidad.

  • Ambivalencia en la evaluación de la relación y de los riesgos asociados.

  • Vínculos traumáticos con la persona agresora, que generan adhesión emocional incluso frente al maltrato.

  • Indefensión aprendida derivada de experiencias previas de invalidación o abuso.

Comprender estos factores permite a los clínicos intervenir de manera precisa, evitando explicaciones simplistas y promoviendo estrategias de apoyo efectivas.

Responsabilidad versus vulnerabilidad

Es esencial diferenciar entre la responsabilidad del agresor y la vulnerabilidad de la víctima. La violencia siempre recae en quien la ejerce, pero las vulnerabilidades individuales pueden dificultar la salida de la relación y aumentar el riesgo de revictimización.

El abordaje clínico debe centrarse en:

  • Trabajar estas vulnerabilidades desde una perspectiva terapéutica.

  • Fortalecer recursos personales y promover la autoeficacia.

  • Facilitar la comprensión de patrones relacionales disfuncionales, sin culpabilizar a la persona atendida.

Estrategias clínicas basadas en trauma y EMDR

El proceso de intervención se articula en fases seguras y graduales:

  1. Comprensión de las dificultades: Exploración de la experiencia emocional, defensas habituales, ambivalencia y bloqueos que interfieren en la toma de decisiones.

  2. Seguridad y estabilización: Desarrollo de estrategias de autocuidado y regulación afectiva, incremento de la seguridad física y emocional, y manejo de defensas adaptativas.

  3. Procesamiento del trauma: Aplicación de EMDR para abordar experiencias traumáticas complejas: idealización del agresor, vínculos adictivos, eventos de violencia directa o vicaria y otros aspectos que perpetúan el malestar psicológico.

Este enfoque permite intervenir tanto en los aspectos evidentes de la violencia como en los procesos internos que dificultan la recuperación y la autonomía de la persona.

Aplicación clínica y transferencia a la práctica profesional

El curso integra contenidos teóricos y prácticos, proporcionando herramientas para:

  • Evaluar y conceptualizar situaciones de violencia familiar y de pareja.

  • Identificar factores de riesgo y vulnerabilidades individuales.

  • Diseñar planes de intervención personalizados y basados en trauma.

  • Aplicar técnicas de estabilización y procesamiento adaptadas a cada caso.

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